Testimonios

Aprendí a conocer a Dios, lo grande y maravilloso que es. Aprendí a perdonar, soltar cadenas de amargura y odio. Dios restaura corazones heridos, quebrantados, rotos y los llena de paz y mucho amor

Aida

Yo pensaba que nadie me amaba. Me sentía impura, mala, lleno de defectos. Hoy puedo despertar más tranquila cada mañana y decir “gracias, Dios, me limpiaste”. Mi vida es diferente. Estoy sanando poco a poco. Estoy ayudando a otras personas. Por fin puedo decir que ahora tengo un propósito para vivir. 

Cindy

Llegué de casualidad por la gracia de Dios. Podría decir que el curso de Autoconfrontación es espectacular. De ser una persona incrédula, ahora sé que existe Alguien que está día a día con nosotros.  Lo considero un curso completo, de gran ayuda personal y espiritual.

Miriam